Como Deje de Gritar (Más o Menos)

Vicky & Mami Kissing B&W

Quiero disculparme de antemano por todos los términos científicos en el blog hoy. Por favor no se dejen intimidar. No tienen que memorizarse los términos. No habrá examen, se los prometo!

Cuando le digo a alguien que soy gritona se sorprenden. Probablemente es porque siempre me ven muy calmada cuando estoy en público pero si conocieran a mi madre no se sorprenderían. De tal palo tal estilla, ¿verdad? Y ya que me estoy confesando les diré que tampoco me nace ser cariñosa o amorosa. Estas son cosas en las que estoy trabajando a través de mis hijos, pero deja regresar al tema de gritar. Primero deja te doy la respuesta corta: No he dejado de gritar. Por lo menos no al 100%. ¿Pero grito mucho menos? ¡Si!

En nuestra pagina “Sobre Nosotros” compartí el momento en que supe que la manera que estaba criando a mi hijo no estaba funcionando. Ya para entonces sabía que usar la disciplina física (el nalguear) a mi hijo no me gustaba y por lógica estaba gritando con frecuencia. Esta claro que cuando encontré a Paulito golpeando su cabeza contra la pared supe que eso tampoco estaba funcionando. La primer cosa que hice fue encontrar una clase para padres.

Encontré una clase de padres que me gustó rápidamente pero no nos inscribimos inmediatamente. Duramos como seis meses para que Paulo aceptara ir a las clases de padres. Mientras tanto empecé a leer los libros recomendados en la página de internet de la organización.   Los comencé a devorar uno por uno.

Uno de los autores que más me impactó es el doctor Daniel J. Siegel que estudia el cerebro. Sus libros me han ayudado mucho a entender como trabaja nuestro cerebro, como el cerebro de los niños se desarrolla, y como criar a nuestros hijos tomando en cuenta esa información.

Los dos conceptos que quiero resaltar, por lo útil que han sido para mí, son estos: “las neuronas que se disparan juntas, permanecerán conectadas” y la Neuroplasticidad o plasticidad sináptica. En el libro Disciplina sin lagrimas el Dr. Siegel explica que cuando neuronas se disparan simultáneamente en respuesta a una experiencia, esas neuronas se conectan, formando una red. Y cuando una experiencia es repetida una y otra vez, se profundiza y fortalece la conexión entre las dos neuronas.   Así es que cuando se disparan juntas, permanecen conectadas.

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En otras palabras, cuando hacemos algo nuevo se forma una nueva conexión en nuestro cerebro y la conexión en nuestro cerebro se fortalece cada vez que repetimos tal experiencia. Por eso cuando practicamos algo frecuentemente lo hacemos mejor y/o con más rapidez a través del tiempo.

El otro concepto, neuroplasticidad, es la palabra para describir la capacidad de nuestro cerebro para cambiar, aun cuando uno es adulto. Déjenme reiterar, en nuestra edad adulta tenemos la capacidad cerebral para crear nuevas conexiones y aprender nuevas maneras de comportarse. ¿Es más difícil? Si. Pero aún más importante, ¿se puede? ¡SI!

¿Qué tiene que ver esta información con mis gritos?

Bueno, yo soy una fiel creyente que en cualquier situación la información es clave. Yo siento que entre más información tengo, más bien entiendo una situación y entre mejor entiendo tal situación existe una alta probabilidad de que seré capaz de formar una buena estrategia. El entender lo que esta pasando en mi cerebro me ayudó a ser más paciente y comprensiva conmigo misma. Sabía que el dejar de gritar no iba a ser fácil; me iba a llevar bastante tiempo, pero al final de cuentas yo sabía que sí podía cambiar. También entendí, que si continuaba gritando, estaría formando los cerebros de mis hijos para ser futuros gritones. Así es que no había vuelta atrás, tenía que esforzarme.

Bueno, ya entendía como cambiar. Sabía que lo podía lograr y planifiqué mi estrategia. Todo empezó con la consciencia. Éste fue mi proceso. Como verán mi progreso fue en pasos incrementales. Llevo años en este camino pero aquí les va la versión corta.

Al principio seguía gritando pero después de gritar me entraba el pensamiento “ay, otra vez grite.” Me perdonaba a mí misma, me disculpaba con mi hijo, y me deseaba suerte para la próxima. Luego me llegaba la consciencia (o el pensamiento de que estaba gritando) durante los momento de enojo y gritaba menos fuerte. Después de ahí logré entrar en consciencia cuando estaba gritando y podía calmarme y dejar de gritar rápidamente. Luego me empezó a llegar la consciencia antes de gritar y podia mantener mi calma y comunicarme con una voz calmada. ¡Éxito al fin! Deja tomo un momento para explicar lo que quiero decir con consciencia.

Cuando yo uso el termino consciencia, estoy hablando de estar consciente de nuestros pensamientos en un dado momento. Por ejemplo, ¿estás consciente de la voz que esta hablando en tu cabeza en éste mismo momento? Algunas personas lo llaman consciencia o presencia. Si queremos cambiar algo, primero tenemos que estar conscientes de que lo estamos haciendo. Tenemos que estar conscientes de nuestros pensamientos y de lo que estamos sintiendo. No sé si es posible que en un momento determinado podamos controlar nuestras acciones o reacciones sin primero estar conscientes. El estar consciente en cada momento determinado se requiere de práctica y deja les comparto, que también requiere de mucha energía mental, así es que, para yo ser capaz de estar consciente o presente en mi vida necesito de dormir y comer bien. Créanme que es mucho más fácil estar consciente o presente si están bien comidos y bien descansados.

Bueno, este fue mi proceso. Este proceso no fue algo simple, si no un proceso de mucho trabajo intencional y de paciencia conmigo misma. Si quieres intentar este proceso para dejar o reducir tus gritos, por favor ten mucha paciencia y compasión contigo misma/o. Probablemente no dejarás de gritar luego luego, pero si empiezas a gritar y después tienes el pensamiento de “¡oh no, acabo de gritar!” créeme que eso quiere decir que estas progresando y sigue adelante!!! No te rindas, recuerda la neuroplasticidad, de que tienes la capacidad de crear nuevas conexiones en tu cerebro! En otras palabras, ¡si puedes dejar de gritar! Yo no he dejado de gritar completamente pero no dejes que mis resultados te limiten de lo que tu puedes llegar a lograr. Te estoy mandando mucho ánimo mientras emprendes este reto. ¡Si Se Puede!

Espero que ésta experiencia e información te sea útil. Quiero que sepas que no hay un proceso unitalla. Comunícate conmigo, déjame saber como te fue y si esta información no te ayudo intentare encontrar algo que te sea más útil. Como siempre, si crees que este blog le puede servir de ayuda a alguien mas, por favor compártelo. Si no te has subscrito a nuestro boletín informativo para que no te pierdas ninguno de nuestros próximos blogs, ¿qué esperas? ¡Subscríbete ahora mismo! Muchas gracias por tu tiempo, visita, y por leer nuestro blog.

En servicio,

Yesenia

P.D. Hemos incluido un link para el libro mencionado en el blog, Disciplina sin lagrimas (que recomiendo muchísimo) y también un video de YouTube sobre la neuroplasticidad en caso de que tengas curiosidad sobre el tema.